Un trabajador estresado, presionado, poco valorado, etc. es un foco de inseguridad en la empresa. Si hasta ahora las organizaciones han estudiado y controlado los aspectos que influyen en su siniestralidad (contabilizada como accidentes), están empezando a tenerse en cuenta los riesgos sicosociales que, sumados a los higiénicos y mecánicos, afectan a la salud y seguridad. En definitiva, cree un buen clima laboral y estará alejando a sus empleados de enfermedades e inseguridad.

Pregúntese cuál es el ambiente laboral que se respira en su empresa y sabrá si tiene trabajadores descontentos y, por ende, inseguros. Tenga en cuenta que diferentes aspectos como la vida personal, la sicología, la familia, amigos, estudios, nivel económico, etc. influyen en este clima laboral. Los estímulos externos suman o restan.

La seguridad del trabajador depende de múltiples factores y, la mayoría, son humanos: La variable “cómo se encuentre ese día” juega un papel muy destacado en la ecuación. Por ello, es primordial motivar y prestar atención a los niveles de salud y bienestar en las plantillas. El estrés y la tensión –la mayoría provocados por la revolución tecnológica– provocan accidentes. Cada vez es más frecuente que, dentro de las acciones de prevención de riesgos laborales, las plantillas y sus líderes reciban formación en inteligencia emocional. Con ella, entrenamos las habilidades sociales y emocionales y alejamos los riesgos.

En esta tarea de motivar (que no debe ser vista como un gasto sino como una inversión), debemos ser líderes asertivos: Alejados del enfado, la confrontación, las órdenes. En definitiva, los trabajadores sanos no tienen jefes dictatoriales sino superiores que oyen, colaboran y buscan empleados creativos.

¿Qué aspectos debemos tener en cuenta en una empresa para tener un buen clima laboral?

 

  • Ambiente de trabajo.

    Si hay riñas, malentendidos entre compañeros, entre diferentes áreas o niveles de la empresa aparecen el descontento y la tensión.

  • Jornada laboral.

    ¿Permites la conciliación? No es un aspecto que debamos tener en cuenta sólo en el caso de mujeres embarazadas. ¿Hay suficiente tiempo de descanso entre dos jornadas de trabajo? Los trabajadores cansados sufren más accidentes. ¿Los horarios laborales son flexibles?

  • Riesgos emergentes.

    Nuevos problemas para el trabajador derivados de esferas antes desconocidas, como las nuevas tecnologías, riesgos biológicos, químicos, etc.

  • Estrés.

  • Liderazgo e inteligencia emocional.

    La actitud de los superiores juega un papel fundamental en la prevención de riesgos.

 

No menosprecie a los riesgos sicosociales, son los causantes de numerosas enfermedades del trabajador, como las relacionadas con su salud cardiovascular, musculatorias, respiratorias, sicológicas, entre otras.

|Fotografía: Aftab Uzzaman|

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