Profesional de la prevención de riesgos laborales desde hace más de 20 años, persona proactiva, que valora la colaboración y comunicación con los trabajadores. Además, es mujer. Eva Calero es técnica en prevención de riesgos en Talleres Mecánicos del Sur (TMS), donde está a punto de cumplir diez años de trayectoria. “Por ser mujer y madre de dos hijos he tenido que demostrar mi profesionalidad con creces”, asegura.

Con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, que se celebra el 25 de noviembre, queremos mostrar que existen muchos tipos de maltrato contra la mujer y que también lo es la discriminación por género, que considera a las mujeres ciudadanas y profesionales de segunda categoría, que limita su autonomía o el acceso a servicios y empleos en igualdad.

Eva llegó al sector de la prevención por casualidad. “Estudié Derecho y en tercero de la licenciatura me di cuenta de que me gustaban las asignaturas de prevención de riesgos laborales. Directamente, me enganchó”. Decidió dar un giro a su formación y se decantó por estudiar Relaciones Laborales, tras lo que hizo el máster de Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad de Huelva (UHU). Cuando empezó a trabajar “éramos muy pocas mujeres. Poco a poco se van incorporando más a desempeñar labores de prevención en el sector industrial”.

¿Le tratan de forma diferente por ser mujer? Por un lado, Eva asegura que los trabajadores para los que cuida de su salud y seguridad laboral la “respetan” y tienen en cuenta las directrices que diseña para ellos. Para conseguirlo, esta técnica en prevención se vale de herramientas complementarias que le ayudan a trasmitir y mejorar la comunicación con el trabajador: “es muy importante que les llegue el mensaje, que vean que es positivo para ellos y que yo soy una colaboradora más”.

Para ello, cuida especialmente “la comunicación, cómo se dice y por qué, el lenguaje no verbal, así como la actitud”. La finalidad es que entre ella y la plantilla de la empresa “existe un compromiso, una relación de apoyo y ayuda mutua. Yo estoy para ellos cuando me necesitan y viceversa”.

Por otro lado, sí percibe “un trato diferente cuando es alguien que está en mi misma escala laboral o por encima”. Lo argumenta explicando que “sientes que tienes que demostrarlo todo con creces y he notado dudas de mi profesionalidad por ser mujer, que en caso de un hombre no se hubieran tenido”. Recuerda un caso: “en mi primera entrevista, cuando buscaba trabajo como técnico en prevención, me llegaron a decir que cómo iba a estar una mujer 12 horas trabajando en una Industria Petroquímica rodeada de hombres”.  Ser madre de dos hijos “es algo que también pesa en el mercado laboral cuando eres mujer, cuando a un compañero hombre no se le pregunta si tiene hijos o si piensa tenerlos”.

Estas actitudes, asegura, “podrían mejorarse realizando desde pequeños una labor muy importante de concienciación, es el principal arma contra la violencia de género”. Ocurre igual “con la prevención. No creamos conciencia desde edades tempranas sobre los riesgos y las conductas preventivas aparecen de pronto cuando nos incorporamos a trabajar. A veces ya es tarde”.

Haciendo balance de su carrera profesional, Eva no se lamenta de haber girado el timón hacia la prevención de riesgos. “Estoy enamorada de la prevención, me apasiona”.

 

|Pie de foto: el gerente de HSO, Antonio Pérez, Eva Calero y la coordinadora de Seguridad y Salud de HSO, Saioa Mazón|

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