Partiendo de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, nos indica que los trabajadores deben de tener formación teórico-práctica (artículo 19).

 

Artículo 19: Formación de los trabajadores

  1. En cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta, como cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo.

 

La ausencia de una cultura preventiva en el ámbito laboral provoca inseguridades que repercuten de forma negativa en el ámbito laboral desde hace varias décadas. La formación en prevención de riesgos laborales tiene un papel importante que jugar en la efectiva creación de dicha cultura y en la disminución de los riesgos laborales.

Si bien parece claro que sin formación no puede haber seguridad ni prevención de riesgos laborales. De ahí la importancia de impartir formación teórico-práctica, en las cuales los trabajadores, además de obtener unos conocimientos teóricos en PRL acorde a la formación recibida, alcanza una destreza básica en el manejo de esos equipos para trabajar de modo más seguro y de esta forma disminuir las acciones insegura que puedan causar un accidente.

Como conclusión, ante cualquier formación para uso de equipos de trabajos sea imprescindible que un apartado de la misma sea de forma práctica para el conocimiento del funcionamiento de las mismas y alcanzar una destreza básica para posteriormente aplicarla cuando se utilice esos equipos de trabajo, ya que con una formación teórica no se alcanza un conocimiento de los equipos.

Formación teórico-práctica en PRL

¿Existe el “carné de carretillero”?

Esta es una pregunta muy típica que se preguntan los trabajadores que suelen trabajar con carretillas y los que aspiran a trabajar con ellas. Para contestar de forma justificada a esta pregunta recurrimos al Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, la cual nos dice:

“La conducción de equipos de trabajo automotores estará reservada a los trabajadores que hayan recibido una formación específica para la conducción segura de esos equipos de trabajo”.

Por lo tanto el carné de carretillero como tal no existe, lo que en realidad se emite es un certificado en el cual indica que el trabajador ha recibido una formación suficiente para el manejo de carretillas elevadoras. Esta formación es obligatoria desde la aparición de la Ley de PRL en 1995, y más aun a partir del Real Decreto 1215/1997.

Al no existir el carné de carretillero el trabajador que maneja una carretilla sin éste, no está cometido ninguna falta, pero la empresa sin embargo sí, el de no darle la formación en los riesgos que conlleva su trabajo.

La legislación europea y la legislación española designan claramente a las empresas como los responsables de la formación que reciben sus trabajadores y serán los inspectores de trabajo los que evalúen la idoneidad de la misma, llegando a imponer multas en los casos de ausencia total de la misma, o advertencias y plazos de rectificación en los casos de que encuentren insuficiente la formación.

 

Antonio A. Ramos

Técnico Supervisor CAE HSO

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