Hoy, día 25 de noviembre, se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género. Desde HSO queremos darte algunas pautas para prevenir riesgos laborales desde la perspectiva de género. El primer paso es: ¿Sospechas que tu trabajadora sufre violencia de género? No es un problema íntimo, del ámbito doméstico: actúa.

Así lo indica la técnica de Igualdad del Centro de la Mujer de Moguer, Isabel Pérez Barrera, quien recuerda que existe un protocolo en materia de violencia de género para las empresas “pero no se aplica”. Las empresas siguen pensando que este tipo de violencia hacia una de sus trabajadoras “no les afecta y no tienen en cuenta que tiene una repercusión en el ámbito laboral”, afectando a su salud laboral e incluso al clima laboral en la empresa. Lo más difícil, apunta Pérez, es detectarlo, pero la trabajadora deja “señales” en su trabajo que lo hacen posible. ¿Cuáles pueden ser algunos signos de que puede haber maltrato?:

  1. Absentismo
  2. Llega tarde
  3. Acude en repetidas ocasiones al médico/a
  4. Baja el rendimiento
  5. Depresión
  6. Señales físicas de maltrato

Las trabajadoras que sufren violencia “pueden llegar a perder el empleo por este motivo, porque se malinterpretan las causas del bajo rendimiento, las faltas al trabajo, etc.”.

A pesar de que existe un protocolo en materia de violencia de género que indica a las empresas cómo deben actuar si se da algún caso de violencia, acoso laboral, sexual, etc. “la mayoría de las empresas o no lo tiene o no lo aplica”. Esto deja a la trabajadora en una situación de indefensión y abandono. “Se da el caso de entidades que no saben cómo actuar, no hacen prevención y sólo se movilizan bajo un mandato judicial, como en el caso de una orden de alejamiento en la que el maltratador y la víctima no pueden estar juntos o una trabajadora que no puede desempeñar su labor en una determinada zona”.

Debemos tener, tal y como apunta Isabel, “un pensamiento humanista” y creer que “la violencia es cosa de todos no un aspecto interno de la vida de tu trabajadora”. En este sentido, recuerda que “estamos obligados a dar aviso de esta situación, a denunciar de oficio, aunque lamentablemente aún sea la víctima la que decide si ratificar la denuncia o archivarla”.

El acoso –laboral o sexual en el ámbito de trabajo– “es un tipo de violencia más desconocida”, ha asegurado la técnica de Igualdad, que recuerda que puede darse de un superior o de un compañero. “La mayoría de las empresas no tienen tipificado el acoso entre varios trabajadores y es más frecuente de lo que creemos”.

Por ello, es imprescindible, si queremos mantener la salud de nuestras trabajadoras, fortaleciendo así a nuestra empresa, que optemos por la observación, la empatía, el apoyo y la denuncia en el caso de sospechar algún caso de violencia en nuestra plantilla, así como desarrollar protocolos de actuación en caso de acoso y/o violencia en el ámbito laboral y Planes de Igualdad.

 

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